martes 24 de enero de 2012

Los Padres Nuestros de la Agonía


Cuenta Dionisio Cartusiano que estando un Sumo Pontífice para morir, preguntó a un camarero suyo ¿qué haría por su Beatitud después de morir?, y habiendo respondido que todos los sufragios posibles y los que el papa le mandara, el dijo este: "No te pido otra cosa sino que, cuando me vieres en agonía, me digas tres veces la oración del Padre Nuetro con las oraciones que leerás en este papel (y son las que pondremos a continuación). el camarero prometió cumplirlo, y así lo hizo en el momento indicado.
     Murió el Papa, y luego se apareció a su camarero, muy resplandeciente y dándole muchas gracias y diciendo: "Ya sin tropiezo alguno he ido al cielo, porque después del primer Pater Mostrando Nuestro Señor su sudor sanguíneo al Padre Eterno, toda angustia se me quitó". "Después del segundo Pater, por la amargura de de su pasión y dolores, borró todos mis pecados". "Y después del tercer Pater, Cristo Señor nuestro me abrió los cielos y me concedió la gloria de los Bienaventurados".
     Esta relación hacía muy a menudo el camarero, y fué extendiéndose dicha devoción.
     Recémosla por las personas que nos son queridas, cuya salvación deseamos, en cuanto sepamos que están para morir, seguros de que será el mejor bien que podamos hacerles:  y pudiendo rezarse tanto cerca del moribundo, como lejos de donde esté.

     Primer Padre Nuestro
     Kyrie eleison, Christe eleison, Kyrie eleison. Padre nuestro y Ave María
     Señor mío Jesucristo, que por aquella agonía de muerte que en el monte Olivete sentiste,  por la fervorosa oración que por nosotros hiciste, y por aquel sdor que tuviste tan copioso que como gotas de sangre corría hasta el suelo; te suplico lo ofrezcas todo de nuevo a Dios Padre todopoderoso, y lo presentes ante su divino acatamiento en satisfacción de los muchos y graves pecados de éste tu siervo, y líbralo en esta hora de su muerte de todas las penas  y angustias que teme haber merecido por sus pecados. Tú que con el Padre y con el Espíritu Santo vives y reinas por todos los siglos de los siglos. Amén.
Segundo Padre Nuestro
     Kyrie eleison, Christe eleison, Kyrie eleison. Padre nuestro y Ave María 
     Señor mío Jesucristo, que te dignaste morir por nosotros en una cruz suplico que todas las hieles y amarguras de tu sagrada pasión y muerte afrentosa, que por nosotros padeciste en la Cruz, y más en particular cuando tu santísima alma salió de tu santísimo cuerpo, tengas por bien de ofrecerles y presentarlas a Dios Padre Todopoderoso, por el alma de este tu siervo, y líbralo en esta hora de su muerte de todas las penas y aflicciones que  teme haber merecido por sus pecados Tú que con el Padre y el Espíritu Santo vives y reinas por todos los siglos de los siglos, Amén.
Tercer Padre Nuestro
 Kyrie eleison, Christe eleison, Kyrie eleison. Padre nuestro y Ave María 
     Señor mío Jesucristo, que por la boca del Profeta dijiste "con amor perpetuo te amé, y por eso te traje a Mí, habiendo compasión de tí", te suplico que esta tu misma caridad que te trajo el cielo al suelo para sufrir tantas penalidades y amarguras, tengas por bien  de ofrecerla y representarla a Dios Padre Todopoderoso por el alma de tu siervo ..........(se dice el nombre del agonizante), y líbrale de todas las penas y congojas que teme haber merecido por sus pecados. Salva su alma de esta hora, ábrele la puerta de la vida y concédele que se alegre con tus Santos en la eterna gloria. Tú que por el Padre y con el Espíritu Santo vives y reinas por los siglos de los siglos Amén.
Oración final.

Señor mío Jesucristo, pues nos redimiste con tu sangre preciosa, escribe en el alma de este tu siervo ....(se dice su nombre) tus sacratísimas llagas con tu sangre, para que aprenda a leer en ellas tu dolor contra todos los dolores y penas que por sus pecados teme que ha merecido, imprime en él tu amor para que se una a Tí con un amor indisoluble, con el cual nunca se pueda apartar de Tí y de todos tus escogidos. Hazla, Señor, participante de tu Santísima Encarnación, de tu amarguísima Pasión, de tu gloriosa Resurrección y de tu admirable Ascención, hazla participante de todas las oraciones y beneficios que se hacen en tu Santa Iglesia; y hazla participante de todas las bendiciones, gracias, méritos y gozos de tus escogidos, que te agradaron desde el principio del mundo; y concédela que con todos estos en tu presencia te goce eternamente. Tú que vives y reinas con Dios Padre, en unidad del Espíritu Santo. Amén.

     Al tiempo de expirar le dirás:

     Jesús, Jesús, Jesús, en tus manos Señor mío encomiendo mi alma, Señor mío Jesucristo, recibe mi espíritu, Santa María, ruega por mí. María, Madre de gracia, Madre de Misericordia, defiéndenos del enemigo y en esta hora recíbeme


Oración para los agonizantes durante el día presente.
     Clementísimo Jesús, lleno de amor por las almas, os suplico por la agonía de vuestro Corazón Santísmo y por los dolores de vuestra Inmaculada Madre que purifiques con vuestra sangre a todos los pecadores de todo el mundo que ahora están agonizando y han de morir hoy mismo.

CORAZÓN AGONIZANTE DE JESÚS, TEN PIEDAD DE LOS MORIBUNDOS.
     Indulgencia parcial cada vez que se rece, indulgencia plenaria una vez al mes, a los que la rezaron tres veces al día en horas distintas, confesando, comulgando y rezando por la Iglesia, a intención de su Santidad (indulgencia otorgada por Su Santidad Pío IX el 2 de febrero de 1850)

   

miércoles 28 de diciembre de 2011

Oración de la mano poderosa de Dios.

Mano poderosa de mi Señor Dios que se manifestó a Moisés en su éxodo, que sustenta los misterios de la Sagrada Familia, aquí vengo con la fe de mi alma cristiana a buscar consuelo en situación tan difícil para mi. No me desampares, y las puertas que quieras abrir en mi camino sea tu Mano Poderosa la que las abra o las cierre para resolver mi tranquilidad que tanto ansío. Aquí ante tu imagen, a tus plantas dejo la necesidad de mi súplica; la que hace un corazón afligido por el destino, que se siente vencido ya a toda lucha, y no puede combatir si tu Mano Poderosa no la detiene, sucumbirá por falta de fuerza de la razón humana. Mano Poderosa, asísteme, ampárame y condúceme a la Patria Celestial que nos prometió nuestro Señor Jesucristo. Amén.

Oración del Ángel en Fátima, de reparación al Sagrado Corazón de Jesús


El ángel se le manifiesta a los niños de Fátima


Esta oración, es de las oraciones iniciales en el rezo del Santo Rosario, he aquí la dulce historia:

Sosteniendo en sus manos un Cáliz coronado por una Hostia, de la cual algunas gotas de sangre estaban cayendo del Cáliz, el Ángel  se apareció una tercera vez a los niños. Dejando el Cáliz y la hostia suspendidos en el aire, el Ángel se postró en el suelo y repitió esta oración tres veces: "Santísima Trinidad, Padre, Hijo y Espíritu Santo. Yo os adoro profundamente, yo os ofrezco el preciosismo cuerpo, sangre, alma y Divinidad de Jesucristo, presente en todos los tabernáculos del mundo, en reparación de las injurias, sacrilegios e indiferencia por las cuales El es ofendido. Por los infinitos méritos del Sagrado Corazón de Jesús y del Inmaculado Corazón de María, os ruego por la conversión de los pobres pecadores".

Oración angélica

Padre Dios, Todo Poderoso, postrados ante vuestra Majestad, os agradecemos, ho Dios, el habernos concedido un compañero celestial, que nos guíe según vuestra voluntad, para honra vuestra y manifestación de vuestro amor.
Prometemos aquí en vuestra presencia, amar como hermano a vuestro Ángel y obedecer cuando él hable a nuestra conciencia.
El será ciertamente nuestro guía camino del cielo. Señor Jesucristo, Salvador nuestro, tomad mi mano y ponedla sobre la de mi Ángel y trazad sobre ella la señal de vuestra redención. Y que vuestra bendición sea para nosotros salvación.
En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo, Amén.

Ho Santo Ángel de la Guarda; que desde el principio de mi vida me fuiste dado por mi protector y compañero, yo..(di tu nombre completo), pobre pecador, quiero consagrarme hoy a ti, en presencia de mi Dios y Señor, de María mi Madre Celestial y de todos los ángeles santos.
Quiero hoy vincularme a ti, para nunca separarme de ti. En esta íntima unión contigo; "prometo ser siempre fiel y obediente a mi Dios y Señor y a la Santa Iglesia. Prometo proclamar siempre a María, como mi Reina y Madre y hacer de su vida, el modelo de la mía. Prometo confesar mi fe en ti, mi santo protector y promover celosamente la devoción a los santos ángeles, que nos han sido dados como protección y auxilio, de modo especial para estos días de tinieblas y lucha espiritual por el Reino de Dios". Te pido, oh santo ángel de la guarda, me alcances toda la fuerza del amor Divino, para que yo sea inflamado en él.

Te pido todo el vigor de la fe para que ya nunca vacile.

Te pido que ésta, mi íntima unión contigo, sea para mí escudo protector contra todos los ataques del enemigo.

Finalmente te pido, ho santos ángel de la guarda, la gracia de la humildad de la Santísima Virgen, para que imitándola, sea yo preservado de todos los peligros y por ti guiado a la Patria Celestial. Amén.

Oremos:

Dios omnipotente, concédenos el auxilio de tus ángeles y espíritus celestiales a fin de que por ellos seamos preservados de los ataques de Satanás y por la Preciosa Sangre de Jesucristo y la intercesión de la Santísima Virgen María, libres de todos los peligros, podamos servirte en paz.

Por Nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, en la unidad del Espíritu Santo. Amén.

"Salve Reina de los cielos y Señora de los Ángeles, protegednos y alcanzadnos del Señor, la poderosa defensa de los ejércitos celestiales para lograr la victoria y llegar al cielo".


martes 27 de diciembre de 2011

Virgen de Guadalupe, mi boca en venerarte se ocupe

De la Santa Montaña en la cumbre
apareció como un astro María
ahuyentando con plácida lumbre
las tinieblas de la idolatría.

Oh, Jesús, Pastor eterno de las almas,
dígnate mirar con ojos de de misericordia
a esta porción de tu grey amada.
Señor, gemimos en la orfandad,
dános vocaciones, danos sacerdotes y religiosos santos.
Te lo pedimos por la Inmaculada Virgen María de Guadalupe,
tu dulce y Santa Madre.

¡Salve María! ¡Reina de los Ángeles!


Oración de liberación por intercesión de la Reina de los Ángeles y los 9 Coros Celestiales.
Salve Reina de los cielos y Señora de los Ángeles, Salve Raíz; Salve Puerta: que dió paso a Nuestra Luz. Alégrate Virgen Gloriosa, entre todas la mas bella, Salve, agraciada Doncella, ruega a Cristo por las almas que se encuentran en el purgatorio de la familia : (apellido paterno y materno) más necesitadas de su Divina Misericordia.
Dulce Madre, por el amor que me tienes, intercede por estas oraciones ante el trono de Dios para que los nueve coros celestiales efectúen en mi vida las transformaciones y cambios necesarios.
Madre Inmaculada, envíame el auxilio de tus legiones celestiales para que bajo tu mandato y poder, persigan a los espíritus Infernales, luchen contra ellos, me defiendan contra sus ataques, los benzan y los arrojen nuevamente al abismo impidiéndoles regresar a mí o a los míos en cualquier tiempo o lugar.
Madre de Misericordia, que sean enviadas las jerarquías angélicas en auxilio de todas las almas purgantes de sacerdotes, religiosos, monjas o laicos consagrados que cometieron sacrilegios y blasfemias o rompieron sus promesas y votos hechos a Dios a través de la Iglesia católica, Amén.

Cruz de Jerusalem

Cruz de Jerusalem
donde Jesucristo expiró
y al mal al punto venció
trayendo a nosotros
la redención y el bien
yo pido a Jesús también
que el mal se vaya de aquí
por su Dolorosa Pasión  Amén